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II Conferencia Internacional de monedas Sociales y Complementarias

junio 30, 2013

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    Del miércoles, 19 al domingo, 23 de junio de 2013 se ha celebrado en ISS, La Haya, Países Bajos la II Conferencia Internacional de Monedas Sociales y Complementarias.  Unas 500 personas desde 34 países de todos los 6 continentes (América del Norte, América del Sur, Europa, África, Asia y Oceanía) han participado para aprender, discutir e intercambiar ideas y experiencias.  Aquí se puede leer los abstractos de todas las presentaciones.

El martes, 18 por la noche se celebró una charla con el Dr. Thomas Greco de Tucson, Arizona, Estados Unidos como exponente especial.  Después de criticar el sistema monetario actual mencionó la importancia de “reconcebir, en el sentido más fundamental, la misma idea de moneda, crédito y pago” en alusión a una frase similar del ex presidente de Visa Internacional e indicó los siguientes tres tipos de moneda: “moneda VENDIDA en moneda oficial”, “moneda REGALADA sin ninguna obligación formal” y “moneda PUESTA en circulación como crédito” y se refirió a “mercados libres y abiertos“, “crédito sin interés“, “un medio honesto de pago basado en principios adecuados que aseguren la reciprocidad“, “una unidad objetiva y estable de medida de valor” como requisitos para el intercambio eficiente, efectivo, justo y sostenible.  Habló de la necesidad de que el emisor acepte la moneda emitida y señaló, como elementos que inhiben el crecimiento de monedas sociales, deficiencia del diseño del sistema, otros problemas de gestión y la no capacidad de llegar a la escala.

El miércoles, 19 de junio se inauguró oficialmente el evento con un minuto de silencio a Sandra Magalhães, cofundadora del Banco Palmas en Fortaleza, Brasil quien había fallecido el jueves anterior, y hubo dos ponencias inaugurales.  La primera de Katherine Gibson de la Universidad de Western Sydney, Australia era sobre la recuperación de la soberanía popular sobre de la economía a base de su libro “Take back the Economy” que ha salido este año.  Empezó por criticar el capitalocentrismo que aliena a los empleados, a los gerentes, a los consumidores, a los dueños de propiedad y a los inversores y propuso la reestructuración de la economía.  Presentó las diversas formas de economía y habló de tres tipos de economía para las tres categorías: labor (trabajo renumerado, trabajo alternativamente remunerado y trabajo no remunerado), mercado (mercado, mercado alternativo y no mercado) y capital (economía capitalista, economía alternativamente capitalista y economía no capitalista), mostrando ejemplos de que en la economía filipina existen todos tipos ya mencionados.  Destacó la importancia de saber el origen de cada producto para concientizarse de la situación de los trabajadores y arguyó que las monedas sociales “construyen relaciones.”

El segundo ponente inaugural (se puede leer todo el texto en inglés aquí: http://thememorybank.co.uk/2013/06/18/money-in-the-making-of-a-human-economy-beyond-national-capitalism/) es el Prof. Keith Hart de la Univ. de Pretoria, África del Sur quien dirige el programa de economía humana, una expresión acuñada por él para traspasar la idea latina de economía social y solidaria en el contexto sociocultural de los países anglosajones.  Comenzó por hablar de sus años de involucramiento en el modelo LETS, definió que Europa está teniendo el mismo problema que aquel en Argentina en 2001 – 2002, juzgó la introducción de Euro como error y mencionó el colapso del capitalismo nacional y propuso la aproximación de la economía humana a base de su libro “human economy” publicado en 2010 junto con Jean-Louis Laville y Antonio David Cattani.

Por la tarde hubo dos talleres y en el primero que asistí hubo cuatro presentaciones.  El profesor Baeg Eui, Hong de la Univ. Nacional de Seúl, Corea del Sur presentó el panorama de las monedas sociales en su país donde se destacan dos experiencias: Hanbat LETS en Daejeon y Gwacheon Pumasi en Gwacheon, Gran Seúl, además de la reciente iniciativa de la Fundación del Bienestar de Seúl a fundar 25 iniciativas y clasicó las experiencias en cuatro categorías: “comunidad de vecinos” (más conservadora), “comunidad alternativa” (más anticapitalista y militante), “comunidad activa” (más ecologista) y “comunidad ecológica” (más ecologista y militante).  Mike Unrau de Calgary Dollars en Calgary, Alberta, Canadá dio los siguientes 6 pasos para obtener el apoyo del gobierno local: 1) Encontrar el soporte a la organización, 2) Encontrar un pequeño subsidio, 3) Establecer relaciones con concejales, 4) obtener la aprobación del concejal, 5) buscar subsidios más grandes y 6) hablar su lenguaje / ser oportunista.  Juliana Braz de la Universidad de São Paulo, Brasil mostró su investigación sobre los prestatarios de Banco Palmas en Fortaleza, Ceará que constata que el 60% de los encuestados contestaron que aumentaron sus involucramientos a la comunidad y que el 80% se identifica con esta moneda social aunque la mayoría deja de usarla con el paso del tiempo.  Y  por último Ruth Naughton-Doe de la Universidad de Bristol, Reino Unido desmitificó los bancos del tiempo que no son autogestionarios, salen caros para su gestión, sólo pocos socios intercambian y faltan pruebas sobre otros aspectos positivos.

En el segundo taller hubo otros cuatro talleres.  Joey Renert mencionó la importancia de respaldar las monedas sociales con recursos fundamentales de mucha demanda y exportable pero distintos a aquellos que garantizan la moneda oficial. András Novoszáth de la Open University, Reino Unido explicó sobre la influencia que puede aportar el conocimiento de una moneda social sobre el comportamiento de sus usuarios.  Hugo Godschalk de Paysys Consultancy GmbH, Alemania explicó diferentes aspectos de regulaciones financieras sobre monedas sociales, aclarando que la diversidad de sus características complica la aplicación de leyes, además del hecho de que en cada país se aplican diferentes leyes sin ninguna unificación jurídica en toda la Eurozona.  Después Takashi Hashimoto mostró el resultado de sus investigaciones entre la conciencia sobre el dinero y el uso de la moneda social.

El jueves, 20 comenzó con otra charla inaugural.  El Prof. Akinobu Kuroda de la Univ. de Tokio, Japón destacó la alta cohesión social de LETS en comparación con el anonimato de la moneda oficial (cohesión social) y definió que la calidad de la moneda depende de la relación social, aunque hubo voces que decían lo contrario (la relación social depende de la calidad de la moneda).  Después hubo tres talleres simultáneos en que Ricardo Orzi, de la Universidad de Luján, Argentina comparó algunas experiencias francesas de moneda social con la práctica histórica de los clubes de trueque en Argentina, indicando que el respaldo en moneda oficial y la actitud más asistencialista e intervencionista del Estado y la falta del personalismo en Francia, entre otros factores, resulta en diferentes prácticas.  Yo mismo (Miguel Yasuyuki Hirota) de la Universidad de Valencia, España hablé del marketing de monedas sociales como oferta de valores para distintos stakeholders, señalando otros conceptos como marketing social, marketing relacional y presentando la futura experiencia de ORUE en Valencia, España.  Marcelo Gryckiewicz de Buenos Aires, Argentina mostró un vídeo sobre la breve historia de los clubes de trueque en Argentina y Uruguay (se puede ver su vídeo aquí).

Por la tarde estuve en otro taller.  Leander Bindewald y Christophe Place presentaron mecanismos para la evaluación de monedas sociales a base de su tipología y objetivos, aplicando el asesoramiento del impacto para conseguir más financiación a los sponsores.  Irene Sotiropoulou de La Canea, Grecia presentó los altibajos de precios en un LETS en esa ciudad cretana, comprobando la oferta inestable de algunos productos básicos y la tendencia deflecionaria de precios.  Y Peplluis de la Rosa de la Universitat de Girona, Catalunya y de RES Catalunya y James Stodder en el Rensselaer Polytechnic Institute, Hartford, Connecticut, Estados Unidos mostró su estudio sobre la velocidad de diferentes monedas sociales, con todavía varias dudas a aclarar en el futuro.  Y se cerró por pedir la firma al Banco Central de Kenia para no castigar a Will Ruddick, fundador de una moneda social Bangla-Pesa, porque esta moneda social servirá para mejorar la calidad de vida de sus usuarios.

El viernes, 21 de junio se celebró la segunda parte de “políticas públicas”, aunque la mayoría de los talleres eran de otra índole.  En la plenaria Bernard Lietaer de Bélgica definió que estamos en la edad madura de información, que el dinero es un sistema de informaciones.  Edgar Kampers de Qoin, Países Bajos presentó dos iniciativas de bancos del tiempo.  Después hubo varios talleres simultáneos y las discusiones eran variadas, pero personalmente lo que a mí me ha sorprendido era las palabras de Dariusz, que tiene un sistema de barter comercial en Polonia, de que su negocio no es bancario sino “educacional”.  Otras iniciativas de barter comercial estuvieron de acuerdo con esta visión, planteando la necesidad de reposicionar estas experiencias dentro del marco teórico de monedas sociales.  Otra visión interesante que se presentó en esta conferencia era la banca sin intereses donde se dio a conocer experiencias del banco JAK de Suecia y también la definición de la finanza islámica.

El sábado, 22 y el domingo, 23 de junio tuvo lugar la última parte de practicantes que se dedicaba a discutir varios temas relacionados a la moneda social.  Se organizaron decenas de talleres espontáneos cuyos resultados pueden verse en el siguiente enlace.

En esta conferencia he encontrado algunas palabras claves: la primera frase que me impresionó fue la del señor polaco de barter comercial que destacaba que su negocio no es bancario sino “educacional”, refiriéndose a la necesidad de enseñarles a las empresas socias de su sistema a comprender su filosofía.  Otro concepto que dejó una huella importante en mi mente era el “desarrollo local”, pronunciado por el técnico costarricense Erik Brenes que desarrolló varias experiencias en Centroamérica.  Es necesario que nos adaptemos al hecho de que la gran mayoría de la gente, incluso los políticos y los empresarios, no entiende nada o hasta muestran su rechazo al escuchar la palabra “moneda social” y tenemos que elegir un lenguaje adecuado que sea comprensible para este sector de la gente.  Además me ha llamado la atención la visión que planteó Mike Unrau, de Calgary Dollar, Canadá quien considera las monedas sociales como “empresa social.”  Si bien la definición de las empresas sociales se varía de país en país y que las prácticas de moneda social no están necesariamente vinculadas a la creación de empleos para los trabajadores marginalizados, nos urgirá contemplar tal posibilidad para que las monedas sociales puedan contar con más soportes.